El 14 de mayo de 2026 el Ministerio del Interior informó de la operación Fake-Stake: la Guardia Civil detuvo a cuatro personas —tres hombres y una mujer— asentadas en el País Vasco por estafas con criptoactivos y el blanqueo posterior. El fraude supera los 400.000 euros.
El caso que abrió la investigación
Una mujer denunció que había invertido 416.000 euros en una supuesta plataforma atraída por la rentabilidad y que no pudo recuperar el dinero. La nota cifra el fraude del grupo en más de 400.000 euros y deja abierta la búsqueda de más perjudicados en otras provincias. Conviene citar las dos referencias tal como aparecen, sin convertirlas en una sola cifra inventada.
El método, según la Guardia Civil, es el conocido como pig butchering: semanas o meses ganándose la confianza por redes sociales o mensajería, y después la invitación a una plataforma con promesas de alta rentabilidad. También describe contratos inteligentes manipulados para que, al interactuar con ellos, la víctima concediera permisos y los fondos se vaciaran de forma casi inmediata.
Cómo movían el dinero
- Vínculos familiares, con papeles separados: dirección técnica, logística de cuentas y colaboradores que movían fondos.
- Más de 140 cuentas bancarias, muchas aún activas, y sociedades sin actividad real.
- Un registro en Vitoria-Gasteiz: 30 tarjetas bancarias, un móvil con varias carteras y sus claves, una billetera fría, un dispositivo con documentación de las estafas y un vehículo.
El cabecilla ingresó en prisión por orden del Tribunal de Instancia de Getxo. La nota indica que tenía antecedentes relacionados con actividades de inversión financiera.
Qué hacer si te contactaron así
- No firmes transacciones ni «aprobaciones» en una web que te envían por chat. Revisa qué mirar en una plataforma de criptoactivos.
- Guarda la conversación, las direcciones y los TXID antes de borrar nada.
- Denuncia: guía de denuncia. Si además autorizaste transferencias desde el banco, mira la reclamación bancaria.
Puedes preparar ese material en una consulta. La Guardia Civil sigue buscando más víctimas.



