El 23 de mayo de 2026 el Ministerio del Interior informó de la operación Lorath de la Guardia Civil. Hay 15 personas detenidas —ocho hombres y siete mujeres, de entre 19 y 55 años— por estafas telemáticas y blanqueo. El caso empezó con la denuncia de un club deportivo de Sant Joan d’Alacant, que perdió más de 53.000 euros por vishing. En total, la nota habla de 26 delitos de estafa a empresas, asociaciones y particulares, con un perjuicio cercano a los 400.000 euros.
Llamadas, mulas y criptomonedas
Las llamadas se presentaban como del departamento de seguridad, con urgencia, para que la víctima facilitara códigos o autorizara operaciones sin saber que estaba transfiriendo. El dinero iba a cuentas de mulas. Parte se convertía en criptomonedas y salía a plataformas internacionales. Se identificó a otras 15 personas en ese papel de mulas. Las actuaciones abarcaron Alicante, Baleares, Barcelona, Castellón, Granada, Jaén, Madrid, Málaga, Murcia, Tarragona y Valencia.
- Gracias a la coordinación con los bancos se bloquearon y recuperaron por vía judicial 20.000 euros de una de las estafas. Es la única recuperación que la nota concreta: no son los 400.000.
- Los delitos imputados son estafa continuada, blanqueo y pertenencia a organización criminal. Las diligencias están en el Tribunal de Instancia de Alicante.
Si tu empresa recibió esa llamada
- Cuelga y verifica con el gestor que ya conoces, no con el número de la llamada.
- Pide al banco el retroceso inmediato de lo que aún no se haya abonado y reclama por escrito: reclamación bancaria.
- Denuncia con el listado de operaciones. Si parte del dinero se convirtió en cripto, conserva los justificantes y mira qué datos guardar.
La suplantación del banco se parece a otras: avisos que no son de quien dicen ser. Una consulta ayuda a separar lo que puede reclamar la empresa y lo que corresponde denunciar.



