Llevas semanas intentando retirar tu dinero. Cada vez que envías un documento, el broker pide otro: un nuevo selfie, una factura más reciente, una foto de la tarjeta por ambas caras, un certificado notarial… Mientras tanto, la retirada sigue «pendiente de verificación». La verificación de identidad es una obligación legal, pero también puede convertirse en una excusa para no pagar. Esta guía explica cómo distinguir una cosa de otra.
Por qué existe el KYC
KYC son las siglas en inglés de «conoce a tu cliente». La Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo obliga a las entidades financieras a identificar a sus clientes y, en determinados casos, a conocer el origen de los fondos. Un broker legítimo debe pedirte documentación, y es normal que lo haga.
Lo habitual es que la verificación se haga al abrir la cuenta o antes de permitir ingresos relevantes, no por primera vez cuando quieres retirar. También es razonable que, ante operaciones inusuales, la entidad pida información adicional sobre el origen del dinero.
KYC razonable frente a KYC abusivo
| Razonable | Señal de abuso |
|---|---|
| Documento de identidad y justificante de domicilio al registrarte | Te dejan ingresar sin verificar y lo exigen solo al retirar |
| Petición concreta y justificada | Peticiones sucesivas sin fin, cada vez distintas |
| Plazos de revisión indicados | «Pendiente de revisión» durante semanas, sin explicación |
| Envío por canal seguro de la plataforma | Te piden enviar documentos por WhatsApp o Telegram |
| Verificación gratuita | Te exigen pagar una «tasa de verificación» o un «depósito de validación» |
| Foto de la tarjeta ocultando números centrales | Te piden el número completo, la fecha y el código de seguridad (CVV) |
Importante: ninguna verificación legítima exige que pagues para poder retirar tu propio dinero. Si te lo piden, revisa la guía sobre pagos falsos para retirar fondos.
Documentos que no deberías enviar
- El código de seguridad (CVV) de tu tarjeta o el PIN.
- Claves de banca online o códigos de verificación recibidos por SMS.
- Capturas de tu banca online con datos de otras cuentas o movimientos ajenos a la inversión.
- Vídeos o selfies con texto dictado por el broker que puedan usarse para suplantarte.
- Acceso remoto a tu ordenador o móvil «para verificar».
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que las entidades traten solo los datos adecuados y necesarios para la finalidad. Peticiones desproporcionadas pueden plantearse ante la Agencia Española de Protección de Datos. Además, si enviaste documentos a una entidad sospechosa, existe riesgo de que se usen para suplantar tu identidad: vigila tus cuentas y comunicaciones.
Cómo responder a un KYC que no termina
- Pide por escrito una lista cerrada de todos los documentos necesarios para completar la verificación y el plazo de revisión.
- Envía solo por canales oficiales de la plataforma o el correo corporativo, y guarda copia de lo enviado y la fecha.
- Solicita que te indiquen la norma o la cláusula que justifica cada documento adicional.
- Si ya entregaste todo, pide confirmación escrita de que la verificación está completa y una fecha para la retirada.
- Rechaza cualquier pago vinculado a la verificación.
Puedes basarte en el modelo de comunicación de nuestra guía sobre qué pedir por escrito al broker.
Qué hacer si la retirada sigue bloqueada
- Comprueba si el broker está autorizado en España y si hay advertencias de la CNMV sobre él.
- Documenta toda la secuencia de peticiones y respuestas (cómo documentar una retirada bloqueada).
- Presenta una reclamación formal ante el servicio de atención al cliente.
- Si es una entidad autorizada, podrás acudir después a la CNMV; si no lo es, valora denunciar.
- Si compartiste documentos sensibles, vigila posibles suplantaciones y consulta al 017 de INCIBE.
Si tu retirada lleva tiempo bloqueada, nuestro servicio de problemas con retiradas puede ayudarte a ordenar el caso y definir los siguientes pasos.



