El certificado digital y Cl@ve no son una contraseña más de una tienda. Con ellos se presentan escritos, se consultan datos fiscales y, en algunos flujos, se confirma una identidad que un estafador puede intentar reutilizar. Si los has tecleado en una página falsa, si te han controlado el móvil o si has perdido el teléfono donde llegaban los SMS, el paso que no admite espera es revocar lo comprometido y cambiar lo demás desde un aparato limpio.
Qué revocar, según lo que se haya visto
| Qué pudo ver el otro | Qué hacer |
|---|---|
| La contraseña del certificado de la FNMT | Revocar ese certificado en la sede oficial de la FNMT y pedir otro cuando el dispositivo esté limpio |
| La clave de Cl@ve o el teléfono donde llega | Dar de baja o modificar Cl@ve por el canal oficial, no por un enlace del SMS |
| El móvil entero | Operador: bloquear la línea. Luego banco, correo y certificados |
| Solo una contraseña de una web | Cámbiala y no reutilices la misma en el correo o en el banco |
Hazlo tú, en el dominio oficial que ya conoces o que localizas escribiéndolo, no pulsando el enlace del mensaje que te alarmó. Un SMS que dice «su certificado ha sido revocado, pulse aquí para reactivarlo» es, muchas veces, el mismo fraude. Si el mensaje imita a un organismo, míralo con la guía de suplantación de organismos.
Orden que evita dejar una puerta abierta
- Desde otro dispositivo, cambia el correo. Quien tiene el correo recupera el resto.
- Avisa al banco y pide bloqueo de la banca a distancia hasta que cambies el acceso. Si hubo cargos, sigue la reclamación al banco.
- Revoca el certificado o Cl@ve en la sede del emisor. Guarda el justificante de la revocación: fecha y hora.
- Revisa en la sede de la Agencia Tributaria o de la Seguridad Social, cuando vuelvas a entrar con un medio nuevo, si hay trámites que no recuerdas. No firmes nada «para regularizar» que te dicte un tercero por teléfono.
- Denuncia, incluyendo que el medio de identificación quedó comprometido. El cauce está en cómo denunciar.
Revocar no borra lo ya firmado. Impide usos nuevos de ese certificado. Si ya se presentó un trámite a tu nombre, hay que impugnarlo aparte, con la copia de la revocación y la denuncia.
Quién no debe hacer este trámite por ti
No dictes la contraseña del certificado a un «técnico» que te llama. No instales un programa de acceso remoto para que te lo revoquen ellos. No pagues una tasa a una cuenta personal por «desbloquear Cl@ve». La revocación oficial no funciona así. Quien cobra por adelantado para resolver el susto encaja en estafas de recuperación. Si te atascas en la sede, el 017 de INCIBE puede orientarte sobre el fraude; el trámite de revocación sigue siendo el del emisor.
Después de revocar, no vuelvas a entrar el mismo día desde el móvil donde abriste el enlace. Espera a un ordenador que no haya pasado por esa página, o a haber revisado el teléfono. Si el certificado estaba instalado en un archivo que copiaste a una memoria, localiza esa copia y no la sigas usando: revocar el del sistema no borra un fichero que tengas en un cajón digital. Anota dónde estaba guardado, por si la denuncia pregunta desde qué equipo pudo usarse. Si no lo encuentras, dilo así: «no localizo la copia», en lugar de asegurar que solo estaba en un ordenador. Una afirmación de más, si luego aparece el archivo, debilita el resto del relato. Revoca primero y busca después: el orden importa más que tener la carpeta perfecta el mismo día. El resguardo de la revocación es la prueba de que cortaste el acceso.
Qué hacer ahora
Si crees que la clave se ha visto, revócala hoy y guarda el resguardo. Después cambia el correo y habla con el banco, en ese orden si el correo es la llave del resto. No vuelvas a identificarte en el mismo móvil hasta haberlo revisado. Si ya aparece un trámite o una deuda que no reconoces, lleva el resguardo de la revocación a una consulta o a revisión documental. Cortar el certificado es un derecho de control sobre tu identidad. No deshace solo la firma que ya salió.



