Un día llega una cuota de un préstamo que no pediste, un alta de línea o un paquete a tu nombre pagado con una tarjeta que no tienes. Alguien ha usado tus datos. El reflejo es discutir con el cobrador como si la deuda fuera tuya y hubiera que negociar un aplazamiento. El punto de partida legal es otro: un contrato que no consentiste no nace porque un formulario lleve tu nombre. Hay que impugnarlo, no financiarlo.
A quién escribir, y en qué orden
- A la entidad que reclama la deuda: que paralice el cobro, que te diga qué documento creen que firmaste y que no te inscriba en un fichero de morosos mientras lo discutes.
- A tu banco, si hay cargos o una cuenta nueva: bloqueo y listado de operaciones. El detalle de esa petición está en el registro de la operación.
- A la policía o la Guardia Civil: denuncia por la suplantación, con el escrito anterior. El esquema general está en cómo denunciar.
- Si el dato salió de un SMS o un correo que imitaba a un organismo, conserva ese mensaje. El patrón se describe en suplantación de organismos.
No pagues «una cuota de buena fe» para que dejen de llamar. Ese pago puede leerse después como un reconocimiento. Si ya pagaste una, dilo en el escrito y pide el reembolso de lo que no contrataste: no lo conviertas en un plan de pagos.
Qué pedirles que te enseñen
| Documento | Para qué lo quieres |
|---|---|
| El contrato o la grabación del alta | Ver si hay una firma, una voz o solo tus datos copiados |
| La dirección y el teléfono que dieron | Suelen no ser los tuyos. Ese dato desmonta el relato |
| La cuenta donde ingresaron el préstamo | Si no es tuya, el dinero no llegó a ti |
| Si te han incluido en un fichero | Para pedir la baja mientras la deuda no es cierta |
No les mandes fotos nuevas del DNI «para comprobar que eres tú» por un enlace que ellos te acaban de escribir. Pide un canal que ya conste en tu contrato real con esa entidad, o acude en persona. Un segundo envío del documento es como les resulta tan fácil la siguiente alta.
Lo que la suplantación no arregla sola
La denuncia identifica el hecho. No cancela el préstamo en el acto ni borra un asiento en un fichero: eso lo tienes que pedir a quien lo creó, con la copia de la denuncia. Si el asiento ya está, pide la baja al acreedor y al fichero mientras la deuda no sea cierta. Y si alguien te ofrece «limpiar tu nombre» por una transferencia previa, no pagues: es el esquema de estafas de recuperación, aplicado a la identidad en lugar de a una inversión.
Pide también el detalle de la cuenta donde ingresaron el dinero del supuesto préstamo. Si no es una cuenta tuya, ese dato vale más que discutir el tipo de interés. No aceptes que te lo cuenten por teléfono sin un papel: el número de cuenta de destino es lo que la policía puede seguir. Si ya te han cargado una cuota en tu nómina o en tu tarjeta, identifícala aparte y no la mezcles con el capital que nunca recibiste. Son dos perjuicios y los dos se pueden decir en la misma denuncia, numerados. Pide que no te llamen al teléfono que dio el suplantador: deja el tuyo por escrito. Si siguen usando el otro número, ese detalle también se cuenta, porque muestra que no están hablando contigo. Pide que las próximas comunicaciones vayan solo al correo que tú indiques en el escrito, y guarda ese correo como el cauce único. Si te escriben a otro, no contestes por ahí: reenvía la petición al cauce que ya fijaste.
Qué hacer ahora
Haz una lista de lo que ha aparecido a tu nombre —préstamo, línea, compra, cuenta— y escribe hoy a cada reclamante, aunque sea un párrafo. Adjunta la denuncia en cuanto la tengas y no negocies un fraccionamiento de una deuda que niegas. Si hay varios frentes y no sabes por cuál empezar, ordénalos en una consulta o con revisión documental. Tu nombre en un papel ajeno es el principio de la reclamación, no la prueba de que debas pagarlo.



