A las pocas horas del fraude aparece un mensaje que ya sabe cuánto perdiste. Se presenta como abogado, como agente de un banco o como afectado que «ya recuperó». La condición es siempre un pago por delante. No tienes ninguna obligación legal de aceptarlo. Denunciar es gratis. Reclamar a tu banco es gratis. Preguntar en la oficina de asistencia es gratis. Quien pone un precio de entrada no está ejerciendo un trámite oficial en tu nombre.
Qué es un derecho y qué es un anuncio
| Trámite real | Quién lo cobra |
|---|---|
| Denuncia en comisaría, Guardia Civil o sede electrónica | Nadie |
| Reclamación escrita a tu banco | Tu banco no te cobra por presentarla |
| Oficina de asistencia a las víctimas | Es un servicio público |
| Abogado que tú eliges, con presupuesto | Sus honorarios, pactados por escrito, no un porcentaje exigido por chat el primer día |
| Un desconocido que garantiza el reembolso | No es un trámite. Es una oferta que puedes rechazar |
El Estatuto de la víctima, en sucesos con un número elevado de víctimas que la norma delimita, restringe durante 45 días la captación de clientes por abogados, salvo que la víctima les busque. Una estafa online no entra sola en ese supuesto: hace falta que el suceso esté declarado. Aun así, la conducta de quien te busca él a ti, con prisas y con un ingreso, es la señal. Cómo reconocer el engaño, paso a paso, está en estafas de recuperación de fondos. Aquí el acento es otro: puedes colgar. No hay una multa por no contratarles.
Si ya has pagado
- No pagues el segundo plazo, aunque te digan que el primero se pierde.
- Guarda el justificante de lo que enviaste, el chat y el número de cuenta. Es un perjuicio distinto del primero.
- Dilo en la denuncia, o amplíala. No es una anécdota: es otro hecho. El cauce está en cómo denunciar.
- Avisa a tu banco de ese pago nuevo, igual que avisaste del primero. La guía de reclamación al banco sirve también para este segundo envío.
Un porcentaje «solo si recuperamos» que se convierte en un anticipo ya no es ese porcentaje. Lee qué te están cobrando hoy, no la frase del anuncio.
A quién sí puedes pagar, si quieres
A un abogado colegiado que localizas tú, que te explica que puede no haber nada que cobrar y que te da un presupuesto. Comprobar el censo del colegio lleva un minuto. La oficina de asistencia puede orientarte sin venderte ese servicio, como se cuenta en qué hace la oficina. Si varias personas queréis el mismo letrado, el presupuesto es previo, no una cuota al administrador del grupo.
Si el mensaje usa el nombre de un despacho real, busca el teléfono en la web de ese colegio, no en el mensaje, y pregunta si esa persona trabaja ahí. Los nombres se copian. Un sí por teléfono, con el número oficial, es distinto de un logo en un PDF. Mientras tanto no adelantes el dinero «para reservar el hueco». Un despacho que existe puede esperar a identificarse. Quien no puede esperar a que compruebes el censo no está ejerciendo un derecho tuyo: te está metiendo prisa para que no lo uses. Esa prisa, por sí sola, es motivo para no pagar. El trámite oficial sigue disponible mañana, sin su cuenta. Si ya les enviaste el DNI, dalo por comprometido: no se lo vuelvas a mandar a nadie más por el mismo chat, y dilo en la denuncia como un dato que salió de tus manos, no como una anécdota. A partir de ahí, el cauce es el público. El privado ya tuvo su oportunidad de identificarse y no lo hizo. No le des una segunda oportunidad «porque ya le pagué la primera»: ese es el argumento que usa para pedirte el siguiente ingreso. Cortar ahí es el derecho que te queda, y no caduca porque ya hayas pagado una vez.
Qué hacer ahora
Si te están escribiendo hoy, no ingreses y no mandes el DNI. Si ya ingresaste, corta el siguiente pago y guarda la prueba. El resto del caso —denuncia, banco, papeles— sigue igual de válido sin ellos. Se puede ordenar en una consulta o con revisión documental. Decir que no es, en este punto, el derecho que más dinero te ahorra.



