Las oficinas de asistencia a las víctimas existen para que no tengas que entender el proceso a solas. La Ley 4/2015 las regula en los artículos 27 y 28: informan, dan apoyo emocional y orientación jurídica y sobre ayudas, y coordinan a las administraciones que intervienen. Un punto que mucha gente desconoce es el apartado 3 del artículo 28: el acceso no está condicionado a que hayas denunciado. Puedes entrar, contar lo que te ha pasado por internet y decidir después si denuncias.
Qué puedes pedirles
- Que te expliquen, con calma, la denuncia, la diferencia con ser parte en el proceso y la existencia de la justicia gratuita.
- Orientación sobre si en tu caso hay alguna ayuda económica. En una estafa patrimonial, lo honesto es que te digan que la ley de ayudas por delitos violentos no cubre ese dinero. Mejor oírlo ahí que perseguir un impreso que no existe.
- Apoyo si el fraude te ha dejado angustia, vergüenza o discusiones en casa. No es un trámite menor: es parte del servicio.
- Que te ayuden a presentar la solicitud de justicia gratuita, que ellos remiten al colegio de abogados. El reconocimiento del beneficio lo decide la comisión, no la oficina.
- Información de contacto para seguir el caso y, si hace falta, derivación a servicios sociales o de salud.
No sustituyen a tu banco ni a la policía. No bloquean una cuenta, no anulan un Bizum y no negocian con la plataforma. Si eso es lo que necesitas hoy, la denuncia y el escrito al banco siguen siendo imprescindibles. La oficina te ayuda a no hacerlos a ciegas.
Qué llevar, aunque no lleves denuncia
| Documento | Para qué sirve en la oficina |
|---|---|
| DNI o NIE | Identificarte. Si te lo suplantaron, dilo al principio |
| Justificantes de los pagos | Ordenar el relato, no para que ellos reclamen |
| Número de atestado, si ya existe | Para que te expliquen cómo seguir esa causa |
| El mensaje del supuesto recuperador | Para que te adviertan antes de que pagues otra vez |
Si todavía no has denunciado, no hace falta un dossier perfecto. Un resumen de fechas y el importe aproximado, marcado como aproximado, bastan para la primera visita. La checklist para cuando el caso sea de inversión está en la revisión documental.
Dónde no buscar esta oficina
No es el 016, que es el teléfono de violencia de género. No es el 017 de INCIBE, que orienta en ciberseguridad y no abre un procedimiento penal. No es un chat de un «abogado de víctimas» que te escribe por WhatsApp porque ha visto tu denuncia en algún sitio. Las oficinas dependen de las administraciones públicas. Se localizan a través del Ministerio de Justicia y de los juzgados, no por un anuncio. Si alguien te cita en una cafetería o te pide una transferencia para «reservar la cita», no es la oficina.
Cuidado: después de un fraude es habitual que te contacten supuestos profesionales. Léelo en estafas de recuperación de fondos antes de pagar ninguna consulta por adelantado a un desconocido.
La oficina puede explicarte cómo denunciar. El contenido práctico de esa denuncia, cuando el caso es de inversión, está en cómo denunciar una estafa de inversión. Si el dinero salió de tu banco, el escrito a la entidad es independiente y se prepara como en la reclamación al banco.
Qué hacer ahora
Busca la oficina de tu provincia en un canal oficial y pide cita, o pregunta en el juzgado dónde está. Ve aunque creas que «solo fue un Bizum» o que llegas tarde: la atención no depende de la cuantía ni de haber denunciado ya. Si quieres ordenar los papeles antes de la cita, usa la consulta o revisión documental. La oficina no te va a prometer que el dinero vuelva. Sí puede evitar que des el siguiente paso solo y desinformado. Si vives lejos de la sede, pregunta si atienden por videollamada o en el partido judicial más cercano: el derecho a la asistencia no depende de que la oficina esté en tu misma calle, pero el canal concreto lo fija cada administración. Pide, al terminar, un papel o un correo con el teléfono de esa oficina, no solo una tarjeta de un despacho que estuviera en la sala de espera.



